Gilena

Recuperado un friso paleocristiano expoliado en Gilena hace 20 años

Martes, 15 Octubre 2024 10:26 Redaccion  Andalucía Centro
Es una pieza de gran interés arqueológico y museístico. Ha sido clave la implicación del arqueólogo de Gilena
Recuperado un friso paleocristiano expoliado en Gilena hace 20 años
La Guardia Civil da por concluida la recuperación de un friso paleocristiano que fue expoliado en Gilena hace más de dos décadas y que se encontró hace cuatros años en una galería de arte privada en Málaga, lo que dio lugar a una investigación por un caso de recepción y blanqueo de capitales. La pieza, de gran interés arqueológico y museístico, se encuentra en dependencias del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, IAPH, de la Junta de Andalucía.

En esta larga investigación ha sido determinante la implicación personal y trabajo del arqueólogo municipal de Gilena y director de la Colección Museográfica, David Ruiz.
 
El caso arrancó a mediados de agosto de 2020, cuando el arqueólogo de Gilena alertó a la Guardia Civil de la supuesta localización del fragmento de una tumba paleocristiana del siglo IV d.C en el que aparecía representada la escena bíblica de “Daniel en el foso de los leones”, una pieza expoliada hace 20 años. Ese fragmento de sepulcro aparecía expuesto en una galería malagueña. Iniciada la investigación policial, denominada Operación Sátrapas, se intervino cautelarmente el fragmento del relieve en la galería malagueña donde se encontraba expuesto. El propietario de la galería manifestó haberlo adquirido legalmente en octubre de 2014 a otro anticuario que reside en Barcelona.

Según figuraba en la factura de venta en relación con la procedencia de este fragmento, el anticuario catalán indicaba vagamente que provenía de una “Antigua colección Europea”, sin poder acreditar documentalmente la compra del fragmento, ni tan siquiera poder indicar el país europeo de adquisición, a pesar de que se trataba de una compra realizada en el año 2014.
 
La pieza se trasladó al Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), donde se realizó un informe pericial de la composición del material, elaborado por varias unidades técnicas. Este estudio petrográfico del soporte confirmó la autenticidad de una pieza paleocristiana del siglo IV, d.C. Concluyó quela pieza estudiada había utilizado un material local para su elaboración”, además de revestir un “gran interés histórico-arqueológico, artístico y museístico”.
 
Casualmente, dos meses antes de la denuncia, el Ministerio de Cultura, tras haber requerido la realización de un informe por el Museo Arqueológico Nacional (MAN), denegó de manera definitiva la exportación de este fragmento de tumba paleocristiana “por tratarse de una obra que por sus características fue realizada sin duda en la Bética entre los siglos V y VI, y respecto de la cual no se puede tener constancia fehaciente de la fecha de su hallazgo”.

Una vez finalizada la instrucción, la titular del Juzgado ordenó el depósito del relieve con carácter definitivo en el Instituto Andaluz de Patrimonio.
 
La Guardia Civil recuerda la necesaria colaboración entre instituciones para prevenir el expolio.
 
La localización, intervención cautelar y posterior estudio de esta pieza ha requerido la colaboración activa entre instituciones, dirigida a determinar la verdadera procedencia de un objeto de carácter arqueológico, con los habituales desafíos que presentan las piezas que han sido halladas tras una excavación o expolio. Conocer el verdadero origen y contexto en el que una pieza ha sido hallada no es fácil cuando no se dispone de documentación que ampare la auténtica procedencia. En muchas ocasiones aparecen en el mercado legal del arte objetos que no están suficientemente documentados, amparados en antiguas colecciones de las que no se tenía noticia alguna, en manos de coleccionistas ya fallecidos, a veces descritos únicamente con sus siglas y amparadas con facturas que no reúnen los mínimos requisitos legales para surtir efecto en el tráfico comercial.
 
Las personas que comercian con obras y objetos de arte tienen la obligación legal de registrar en los libros de policía los bienes con los que comercian.
 
La operación ha sido llevada a cabo por la Sección de Patrimonio Histórico de la UCO y dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción núm. 2 de Estepa.