La primera excavación arqueológica sistemática del teatro romano de Singilia Barba ha confirmado el buen estado de conservación de buena parte del edificio. Los trabajos, desarrollados en el entorno del Cortijo del Castillón, en dirección a Bobadilla, han permitido llegar ya a la media cavea, la zona intermedia de las gradas.
El teatro tiene unos 52 metros de diámetro y pudo acoger a alrededor de 2.000 espectadores. El siguiente objetivo de los investigadores es localizar financiación para mantener las campañas arqueológicas y avanzar hacia la orquesta y el área de la escena, dos espacios que podrían aportar nuevos datos sobre la organización y el funcionamiento del edificio.
La excavación se integra en el proyecto «Redescubriendo Singilia Barba: entre la geoarqueología y la caracterización de la cultura material», impulsado por la Universidad Complutense de Madrid durante 2025 y 2026. La investigación está dirigida por Luis Romero Novella y cuenta con una financiación de 42.494 euros.
Un teatro conocido desde hace cinco siglos
Aunque la existencia del teatro se conoce desde el siglo XVI, cuando el humanista Juan de Vilches dejó constancia de su presencia, el edificio no había sido objeto hasta ahora de una excavación sistemática. También aparece representado en dibujos realizados durante los siglos XVII y XVIII.
Las investigaciones iniciadas en la década de los ochenta permitieron estudiar otros sectores de Singilia Barba, pero todavía quedaba pendiente profundizar en este espacio escénico. El yacimiento se encuentra a unos siete kilómetros al noroeste de Antequera y corresponde a una ciudad relevante de la Bética romana, que alcanzó la categoría de municipium durante la época flavia.
El conjunto urbano contó con foro, teatro y circo, además de áreas residenciales, productivas y necrópolis. El proyecto actual combina la excavación sobre el terreno con técnicas como el georradar, la magnetometría, la fotogrametría y la elaboración de modelos tridimensionales. También incluye el estudio de materiales conservados en los museos de Antequera y Málaga.
La investigación se completa con actividades de divulgación, como visitas, charlas, talleres y la creación de un museo virtual, con el objetivo de acercar al público el patrimonio de una ciudad romana todavía pendiente de ser descubierta en buena parte.




