Lucena

Vivimos el primer día del ciclo inicial de Infantil en el centro Rosa de Lima de Lucena

Miércoles, 03 Septiembre 2025 17:06 Redaccion 
Esta escuela ha recibido a 72 alumnos con la aplicación de la gratuidad completa para dos años
Centro de Rosa de Lima en Lucena. Centro de Rosa de Lima en Lucena.

Primera jornada de asistencia a las aulas para los niños del primer tramo de Infantil. Menores de entre 0 y 2 años y que, en un significativo porcentaje, pasan las primeras horas alejados de sus padres.

En el conjunto de la provincia de Córdoba, 8.436 matriculaciones han sido registradas para este nivel educativo, en escuelas y centros de educación infantil. Son 111 escolares más que hace justo un año.

La principal novedad, y más favorable para las familias, afecta a la gratuidad total para el curso de dos años, salvo el aula matinal y el comedor, servicios que continúan cobrándose según la renta. La Junta garantiza que, como máximo en seis años, esta dispensa del coste se extenderá a 0 y 1 año.

En Lucena, 72 niños, en diferentes horarios de entrada y salida, han acudido al centro de educación infantil Rosa de Lima, en la calle Viana.

Después de dos jornadas de puertas abiertas, dedicadas a la familiarización y adaptación a las instalaciones, este miércoles comenzaban plenamente el curso, con franjas de adaptación en varias jornadas.

El director, Manolo Calvo, aludía a diferentes peticiones, en el ámbito de inversión pública, horarios, ampliación de la plantilla, proporción de financiación para material y reformas o elevación de los salarios.

Ana García es una de las tutoras del nivel de 2 años, la última fase antes del segundo ciclo de Infantil. Entre los objetivos principales, apuntaban a lograr una correcta adaptación y ofrecer atenciones especializadas e individualizadas y aludía a los sobresalientes progresos de los alumnos.

Y, entre los padres, mensajes de nerviosismo e intranquilidad, aunque, también, de plena confianza en los equipos profesionales y consciencia de actuar correctamente con sus hijos. Entre la entrada y la salida, breves horas que parecían eternas y esos momentos francamente difíciles al alejarse de sus hijos y la posterior alegría inenarrable de recogerlos.