Alameda

José García Orejuela: “No valoramos el agua hasta que llegan las restricciones”

Viernes, 22 Mayo 2026 17:01 Redaccion 
Alameda, Mollina, Fuente de Piedra y Humilladero han adoptado nuevas medidas para frenar el derroche y proteger sus acuíferos
José García Orejuela: “No valoramos el agua hasta que llegan las restricciones”
Cuatro pueblos de la comarca de Antequera han vuelto a poner sobre la mesa un problema común y recurrente que llevan arrastrando desde hace ya prácticamente una década: la escasez de agua.

A pesar de las abundantes lluvias de este año, Alameda, Fuente de Piedra, Humilladero y Mollina aseguran que han sido insuficientes para recargar por completo sus acuíferos.

Estudios realizados por la Universidad de Málaga apuntan que la reserva ha mejorado gracias a las precipitaciones, pero esa mejoría podría durar solo unos meses si el consumo vuelve a dispararse, sobre todo, de cara al verano.

Por ello, los Ayuntamientos han adoptado una serie de medidas y restricciones para paliar el estado “crítico” que atraviesa su principal fuente de abastecimiento, entre ellas, la prohibición de regar huertos, lavar coches, fachadas, baldear aceras y llenar piscinas con agua de la red municipal. Si la situación empeora y bajan los niveles de los pozos,  no descartan medidas más duras, como cortes horarios en el suministro.

Aunque las cuatro localidades comparten una misma masa de agua subterránea- denominada Laguna de Fuente de Piedra- Alameda cuenta con una situación especial y peculiar porque depende de dos organismos de gestión distintos: tanto de la Demarcación Hidrográfica de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas como de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, ya que una parte de sus aguas se vierten en la Laguna de la Ratosa y La Castañuela y el resto, en el río Genil. Según el regidor, esto complica actuaciones y transferencias de agua ya que dependen de dos sistemas a nivel administrativo.

El alcalde, José García Orejuela, ha analizado la situación en Hoy por Hoy Andalucía Centro y ha hecho un llamamiento al uso responsable de este bien esencial, escaso y finito.