El pitido inicial trajo consigo 45 minutos de igualdad, intercambio de golpes y desorden en el terreno de juego, con ocasiones tanto para los onubenses, con el ex celeste Dieguito que tuvo un mano a mano contra Froi Leal, como para los locales, que contaron con un certero cabezazo de Manolo Ortiz que obligaba a lucirse, a bocajarro, al meta del San Roque, Dani Martín.
Con una buena entrada, finalmente, y la bajada de temperatura propia del atardecer, se reanudaba el encuentro que entonces dejó un claro dominador sobre el verde: el Ciudad de Lucena.
El encuentro, que se inclinaba a favor del equipo local, fue calentándose con diversos cruces de declaraciones entre los banquillos y duelos marcados por la dureza sobre el verde, algo a lo que no ayudó la pérdida de tiempo del cuadro onubense una vez pasada la hora de partido.
La parroquia local protestó enérgicamente dos manos en la mano del San Roque que el colegiado no llegó a pitar. El Ciudad, volcado en ataque, conseguía en el 74 el premio del gol, cuando José Cruz cazaba a la salida de un córner un defectuoso remate de Rafa Gálvez. Al San Roque le entraron entonces las prisas, y comenzó a tratar de rehacerse del gol lucentino. Pepote, tras una brillante jugada en la que superó en velocidad a la defensa del San Roque, se plantaba ante Dani Martín y enviaba a la madera el que podría haber sido el 2-0, si bien, al poco de disfrutar de esta ocasión, era Dieguito quien hacía valer la ley del ex para marcar el 1-1 en la única jugada de peligro del San Roque en la segunda parte, propiciada por la falta de contundencia de la zaga lucentina.
Los últimos minutos estuvieron marcados por el ímpetu y la voluntad pero la falta de acierto, y en una suerte de ruleta rusa, ninguno de los dos conjuntos logró doblegar a su rival, reinando así la igualdad en el marcador. De esta forma, el Ciudad de Lucena se sitúa en tercera posición, con 17 puntos, a 5 del líder.