Un resultado aún de mayor importancia, ya que la española tuvo que superar importantes dificultades físicas en los días previos a la competición. La deportista tuvo que enfrentarse a una infección pulmonar que la obligó a ser intervenida apenas 48 horas antes de la prueba. Según relató en una entrevista en Andalucía Centro Deportes, la infección requirió tratamiento con antibióticos y una intervención médica urgente que comprometió su participación. A pesar de ello, decidió tomar la salida, como ha relatado la propia Fátima en Andalucía Centro Deportes, "soñaba con estar ahí y representar a mi país, a mi gente y a mí misma”.
Durante la carrera, Fátima tuvo que dosificar esfuerzos debido al cansancio acumulado y los efectos de la enfermedad. Aun así, logró completar la prueba en un entorno especialmente exigente por la alta humedad de Tokio, uno de los factores que más afectaron a las atletas.
Ouhaddou ha destacado también el rendimiento general del equipo español en el Mundial. En la misma prueba, su compañera Laura Luengo terminó en la 11.ª posición, y la marchadora María Pérez logró importantes resultados en su disciplina.
De cara al futuro, Fátima planea tomarse un descanso de las pruebas de maratón tras haber disputado cuatro en el último año. En su hoja de ruta figura ahora centrarse en el cross y distancias más cortas para fortalecer su rendimiento, con el objetivo de regresar con fuerza a las pruebas de maratón en 2026.