El Museo Ulia de Montemayor aspira a obtener financiación europea para investigar el carro íbero descubierto en 2018 y mejorar su conservación. La propuesta, bautizada como ASPIB, ha superado la primera fase de evaluación de una convocatoria del Consorcio de Infraestructuras de Investigación Europea.
El proyecto cuenta con el apoyo del Ayuntamiento y reúne a especialistas en arqueología y conservación, además del Servicio de Restauración y Conservación de Materiales Arqueológicos de Madrid. El director del museo, Miguel Ángel Díez, ha explicado que la ayuda permitiría realizar análisis de laboratorio con técnicas como la microscopía electrónica y la espectroscopía.
Estudiar el hierro y el bronce
Las pruebas permitirían conocer la composición química y la estabilidad de los materiales del carro, principalmente hierro y bronce. Los resultados podrían orientar nuevas medidas frente a la corrosión y aportar información sobre las técnicas metalúrgicas empleadas para construirlo.
La investigación también podría ampliar el conocimiento sobre la sociedad íbera a la que perteneció la pieza. La solicitud sigue en evaluación en la sede central del programa, en Florencia. La resolución podría demorarse varios meses y todavía no tiene una fecha concreta.