Lucena

El Parque del Cascajar de Lucena mantendrá su configuración e incluirá el Parque Canino

Miércoles, 14 Septiembre 2022 19:34 Redaccion 
La adecuación integral comenzará en unos días y se prevé un plazo de tres meses
El proyecto de adecuación integral del Parque del Cascajar, de Lucena, conservará la tipología y el espíritu natural de este recinto histórico de la zona noreste de Lucena.

Una de las premisas centrales de la actuación consiste en la integración del Parque Canino, actualmente ubicado en el sector oeste de la localidad y que se emplazará, en una extensión de sombra, de unos 1.500 metros cuadrados, en el margen derecho, conforme se accede al conjunto vegetal.

El Parque Canino, cuyo nuevo emplazamiento ha sido modelado entre el equipo de gobierno y Ciudadanos, incluirá unas duchas para perros. El Ayuntamiento pretende que esta área, adonde acuden los animales y sus dueños, como lugar de esparcimiento, favorezca, decisivamente, la revitalización del Parque del Cascajar.

El montante invertido por el Consistorio, ente la adquisición de mobiliario, los documentos técnicos y la ejecución global de la actuación asciende a 95.000 euros. El plazo de ejecución de tres meses y, de acuerdo a las previsiones, tras su pronta licitación, los trabajos comenzarían antes de final de año.

César del Espino, edil de Servicios Operativos y Obras, ha señalado que “pretendemos que el parque siga siendo como es, no urbanización del mismo” y las actuaciones se centrarán en “el camino, adecentamiento, evacuación de aguas, importantes siempre, de forma natural por la pendiente y con un sistema de recogida de aguas”.

Por otro lado, “el mobiliario urbano, que será de madera artificial, pretendemos que el mantenimiento sea lo menos posible” y, para ello, “hemos elegido unos materiales que soportan muy bien, las fuertes temperaturas y fuerte humedad”.

El Ayuntamiento ha recibido informes sectoriales favorables y también la autorización de Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. En el proyecto, también se refleja una “poda profunda” de los árboles, sin que se elimine ningún ejemplar. Sobre el mantenimiento, Del Espino ha indicado que, al tratarse de una “naturaleza no controlada”, no resultan necesarias tareas extraordinarias y constantes.