Lucena

Las zonas de adoquín de la rotonda en Párroco Joaquín Jiménez Muriel de Lucena "serán transitables"

Martes, 01 Febrero 2022 16:40 Redaccion 
La glorieta traza un diámetro de cinco metros y cumple, asegura el Ayuntamiento, las medidas estipuladas por la normativa vigente
El equipo de gobierno de Lucena defiende la configuración, el diseño y la ubicación de la nueva rotonda, actualmente en ejecución, emplazada entre la carretera del Santuario de Aras y la calle Párroco Joaquín Jiménez Muriel. Las obras finalizarán a lo largo de febrero.

La aparente estrechez del contorno de la glorieta y los impedimentos que se presumen en la fluidez del tráfico, por esta nueva construcción circular, han provocado críticas de vecinos y las dudas de algunos partidos de la oposición.

El Plan de Movilidad Urbana Sostenible, reiteran desde el Consistorio, instaba a resolver la congestión del tránsito rodado en un punto donde confluyen la carretera del Santuario, la antigua ronda y las calles Párroco Joaquín Jiménez Muriel y Maquedano, esta última, una de las arterias preferentes en el acceso al centro histórico.

El presupuesto de esta obra se estipula en 74.800 euros y se sufraga con cargo al plan Más Provincia de la Diputación de Córdoba.

César del Espino, concejal de Obras, asevera que la actuación respeta rigurosamente las distancias mínimas de la legislación vigente y apunta que la estética es análoga a obras efectuadas en otras ciudades ya que, una vez entre en servicio, los coches circularán por las franjas de asfalto y de adoquín.

Expresa, el concejal socialista, que “ese círculo de adoquín también es transitable por los vehículos, aunque “visualmente puede uno pensar a primera vista que se estrechan mucho las vías, no es cierto”, dado que, indica, “esa parte de 2,5 metros, de granito, también es pasable, por ahí van a pasar los vehículos” ya que “forma parte de la calzada”. Desde su perspectiva, pertenece al “tránsito rodado” y “nos quedará, finalmente, una rotonda de 5 metros de diámetro y el resto es todo calzada para el tránsito rodado”.

El proyecto también contempla la apertura de un carril de espera, para los giros a la izquierda, hacia calle Maquedano. Esta intervención implica la demolición de unos 25 metros lineales del murete que delimita el acerado contiguo a los jardines del Carmen. El Consistorio matiza que la tapia histórica del siglo XVII no sufre alteración alguna.