Los ayuntamientos de Lucena y Cabra han cerrado, junto a la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), las condiciones técnicas para contratar un estudio externo que analizará la viabilidad de la futura subestación eléctrica compartida por ambos municipios.
El informe deberá determinar cuál de las alternativas de emplazamiento ofrece mejores condiciones para acoger la infraestructura. El acuerdo llega después de dos reuniones celebradas en los últimos días entre representantes de la Junta de Andalucía y de los dos consistorios, dentro del convenio firmado a finales de mayo por las tres administraciones.
AVRA será la encargada de dirigir la licitación, una decisión adoptada con el objetivo de agilizar el procedimiento. El contrato tendrá un plazo de ejecución de seis meses, una vez se formalice la adjudicación.
Una infraestructura para varios sectores industriales
Durante la definición del pliego, el Ayuntamiento de Cabra propuso eliminar de la matriz multicriterio el apartado referido a la seguridad jurídica, al considerar que podía dar lugar a interpretaciones ambiguas. Lucena aceptó la modificación y remitió a AVRA un sistema de puntuación basado en criterios aplicables durante la ejecución de la infraestructura.
La futura subestación permitiría atender en Lucena las necesidades energéticas de los sectores privados sur-2 y oeste-1, así como de los ámbitos públicos de El Zarpazo, compartido con la Junta, el área de reparto del río Lucena y el paraje Dehesa de la Villa. En Cabra, la actuación beneficiaría principalmente al Polígono Mantón de Manila.
El coste del estudio se distribuirá inicialmente entre las tres administraciones. Lucena asumirá el 60% del presupuesto, la Junta de Andalucía aportará el 10% y Cabra se hará cargo del porcentaje restante. El proceso se desarrolla en el marco del acuerdo de colaboración suscrito por las instituciones a finales de mayo.
