El Ayuntamiento de Antequera ha iniciado un proceso de rehabilitación integral de la Capilla Votiva de la Cruz Blanca, un pequeño edificio del siglo XVIII situado en uno de los accesos principales al centro histórico. Los trabajos, que se extenderán durante cuatro meses, serán ejecutados con recursos propios por personal cualificado del Área de Patrimonio Histórico municipal.
El templo, dedicado a la Virgen del Socorro, data de 1774 y su construcción se atribuye al alarife Martín de Bogas. La intervención contempla la reposición de elementos deteriorados en la fábrica de ladrillo y arcilla, junto con la recuperación de varias zonas de la fachada que presentan daños visibles con el paso del tiempo.
El alcalde, Manuel Barón, ha subrayado que esta actuación permitirá recuperar un espacio vinculado al patrimonio devocional de la ciudad y mejorar el aspecto de la calle Cruz Blanca, situada entre las iglesias de la Trinidad y San Pedro. El Ayuntamiento prevé instalar andamios para desarrollar los trabajos, cuyo inicio está previsto en breve, una vez concluyan los últimos trámites administrativos.
Un hallazgo pictórico bajo siete u ocho capas de pintura
La revisión previa a la obra ha detectado hasta siete u ocho capas de pintura superpuestas a lo largo de los siglos, un hallazgo que ha generado especial expectación entre los técnicos municipales. El concejal de Patrimonio Histórico, José Medina Galeote, ha explicado que bajo estas capas podrían conservarse pinturas originales realizadas sobre cal, que la rehabilitación tiene ahora la oportunidad de sacar a la luz.
Durante siglos, la cal se empleó tanto como material constructivo como elemento de limpieza y desinfección. En numerosos edificios históricos, estas sucesivas aplicaciones han terminado protegiendo, sin saberlo, las pinturas originales que permanecían debajo, un fenómeno que los técnicos esperan comprobar también en este caso durante el desarrollo de la obra.




