Lucena

UGT denuncia suciedad y escasez de comida en los comedores escolares gestionados por la empresa Irco

Lunes, 11 Septiembre 2017 19:54 Redaccion 
Esta adjudicataria presta el servicio en 57 centros de la provincia de Córdoba
Exterior del colegio Al-Yussana de Lucena. Exterior del colegio Al-Yussana de Lucena. www.google.es
El sindicato UGT ha tachado de “caos” y de “intolerable” lo ocurrido durante el primer día del curso escolar en los comedores escolares de la provincia de Córdoba que gestiona la empresa valenciana Irco, concesionaria de este servicio en 57 colegios de Infantil y Primaria.

Juan Martínez, secretario de Acción Sindical de FeSMC-UGT en Córdoba, ha manifestado que las empleadas, al incorporarse a su trabajo, “han encontrado de todo en los comedores escolares, tras estar cerrados durante el verano, como cucarachas muertas por los rincones, sin ni siquiera disponer de productos de limpieza para limpiar las vajillas sucias por el polvo acumulado”.

En cuanto a la comida distribuida, Martínez indicaba que “en algún colegio no había aceite y en otros un tomate para 40 niños”. Ante estas incidencias, “las trabajadoras, en ciertos casos, han optado por darle de comer bien a los niños, sabiendo que a final de semana va a faltar puesto que en algún colegio han servido el segundo plato de mañana”.

Desde UGT están convencidos de que “la empresa ha jugado a ahorrar costes” y exigen que la Delegación Territorial de Educación “resuelva el contrato”. Otro incumplimiento advertido por este colectivo ha sucedido, aseveran, en el colegio Al-Yussana de Lucena, donde “se supone que hay nueve monitores y tres auxiliares y hoy solo han llamado a siete monitores y dos auxiliares, repartiendo además menos raciones de las que corresponden”. En este sentido, añaden que Irco “ha contratado a 1,5 horas de jornada diaria a monitoras, a pesar que la legislación aplicable establece que lo mínimo son dos horas diarias, que es lo que dura el servicio de comedor”.

Martínez termina informando que desde la UGT ya han iniciado la vía judicial para regularizar la situación laboral de las trabajadoras afectadas y confía en que que "la propia Administración tome las medidas oportunas para garantizar no solo los derechos laborales, sino también que el servicio que reciben los niños usuarios de los comedores se corresponda con las condiciones ofertadas por IRCO, y que pagamos todos”.