El principal factor, que provoca esta tesitura, radica en la dificultad para lograr receptores de determinados perfiles de perros. Mientras que los animales pequeños y jóvenes suelen ser adoptados con mayor rapidez, otros como podencos o perros de mayor tamaño, especialmente vinculados a entornos rurales, encuentran más obstáculos.
Ruth Cánovas, presidenta de Unidad Animal, ha explicado, en Hoy Por Hoy Lucena, que el problema no responde a un incremento puntual del abandono animal, sino a una situación estructural que se mantiene desde hace años. En este sentido, señala que las cifras de recogida se han mantenido estables en la última década, oscilando entre los 160 y los 200 animales anuales.
Entre las causas del abandono, Cánovas ha apuntado al incumplimiento de la normativa vigente en materia de bienestar animal, destacando especialmente la falta de control sobre la identificación mediante microchip y la cría no regulada, práctica prohibida, sin licencia, desde hace años. Asimismo, subraya la escasa aplicación de sanciones y la ausencia de campañas informativas como causas que contribuyen a perpetuar el problema.
La presidenta de Unión Animal también incide en la necesidad de reforzar la vigilancia en zonas rurales, donde, según afirma, es habitual la presencia de perros sin control, incluyendo hembras sin esterilizar que se reproducen de forma continuada.
En cuanto a la gestión del servicio, la recogida, alimentación y limpieza de los animales corresponde actualmente al Ayuntamiento de Priego de Córdoba, mientras que la labor del colectivo se centra en la atención veterinaria y la promoción de adopciones. Este proceso incluye evaluaciones de comportamiento, pruebas de convivencia y difusión en redes sociales, lo que requiere una inversión significativa de tiempo y recursos.
Ruth Cánovas, presidenta de Unidad Animal, ha explicado, en Hoy Por Hoy Lucena, que el problema no responde a un incremento puntual del abandono animal, sino a una situación estructural que se mantiene desde hace años. En este sentido, señala que las cifras de recogida se han mantenido estables en la última década, oscilando entre los 160 y los 200 animales anuales.
Entre las causas del abandono, Cánovas ha apuntado al incumplimiento de la normativa vigente en materia de bienestar animal, destacando especialmente la falta de control sobre la identificación mediante microchip y la cría no regulada, práctica prohibida, sin licencia, desde hace años. Asimismo, subraya la escasa aplicación de sanciones y la ausencia de campañas informativas como causas que contribuyen a perpetuar el problema.
La presidenta de Unión Animal también incide en la necesidad de reforzar la vigilancia en zonas rurales, donde, según afirma, es habitual la presencia de perros sin control, incluyendo hembras sin esterilizar que se reproducen de forma continuada.
En cuanto a la gestión del servicio, la recogida, alimentación y limpieza de los animales corresponde actualmente al Ayuntamiento de Priego de Córdoba, mientras que la labor del colectivo se centra en la atención veterinaria y la promoción de adopciones. Este proceso incluye evaluaciones de comportamiento, pruebas de convivencia y difusión en redes sociales, lo que requiere una inversión significativa de tiempo y recursos.
