Lucena

Ingresa en prisión uno de los detenidos en la operación antidroga practicada en Lucena

Jueves, 01 Octubre 2020 14:19 Redaccion 
Los otros seis detenidos quedan en libertad provisional; a todos ellos se investiga por un delito contra la salud pública
Urbanización El Zarpazo de Lucena, uno de los puntos donde se realizaron registros domiciliarios. Urbanización El Zarpazo de Lucena, uno de los puntos donde se realizaron registros domiciliarios.
El juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Lucena ha enviado a prisión provisional, comunicada y sin fianza a uno de los siete detenidos en la operación contra el tráfico de estupefacientes practicada, por la Policía Nacional, el pasado martes en Lucena y, también, en Moriles. Ingresa en la cárcel de Córdoba. 

Los otros seis arrestados, durante el importante despliegue, quedan en libertad provisional. Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía han señalado que a todos ellos se les investiga por un delito contra la salud pública. La jueza ha declarado el secreto de sumario.

Otras fuentes consultadas puntualizan que las siete personas, cinco hombres y dos mujeres, que este jueves han pasado a disposición judicial, en Lucena, son vecinos de Lucena, excepto uno, residente en Moriles. Estos dos últimos días han permanecido en dependencias policiales de Córdoba. 

Desde primera hora de la mañana del martes, un helicóptero del Cuerpo Nacional de Policía sobrevolaba el casco urbano de la localidad lucentina, generando una alta expectación y asombro en la población. Decenas de efectivos de la Unidad de Droga y Crimen Organizado de la Policía Judicial (UDYCO) simultanearon registros en numerosos puntos del municipio lucentino, como las calles Quintana, Arena, Málaga o Manchados, así como en la urbanización de El Zarpazo y en el entorno de la calle Juego de Pelota. 

Los agentes, equipados con chalecos antibalas, cubrieron sus rostros con pasamontañas y algunos de los vehículos empleados eran camuflados. Otras furgonetas sí mostraban la serigrafía e identificación propia de la Policía Nacional. En algunos domicilios, los policías se provieron de arietes, como objetos contundentes, para acceder al interior de los inmuebles derribando las puertas. También se efecutaron búsquedas de pruebas en garajes, azoteas y otros establecimientos, como bares.