Ecija

El Ayuntamiento de Écija quiere regularizar la granja de cerdos que genera malos olores en la ciudad

Lunes, 23 Octubre 2017 14:34 Redaccion  Sara Ruano
La granja, situada en la carretera de Herrera, se encuentra a menos de 500 metros de núcleo urbano, zona de especial protección
El Ayuntamiento de Écija quiere regularizar la granja de cerdos que genera malos olores en la ciudad
El Ayuntamiento de Écija lleva desde finales del año 2016 recibiendo quejas y escritos de vecinos de la ciudad expresando las molestias generadas por los malos olores que desprende una granja de cerdos situada demasiado cerca del núcleo urbano. Las quejas se han vuelto una constante, incluso han llegado al defensor del Pueblo Andaluz, por lo que la delegación de Urbanismo ha tenido que iniciar diligencias para conocer cuál es la situación de esta granja y cómo está desarrollando su actividad.

Una vez que los servicios técnicos municipales consultan a la Oficina Comarcal Agraria (OCA) La Campiña para conocer cómo está llevando la granja esta actividad, se dan cuenta de que no hay licencia municipal de apertura para la explotación de la finca, pero que sin embargo, sí hay abierto un proceso de tramitación y un proyecto de actuación en suelo no urbanizable, aunque ambos están sin resolver.

La finca se encuentra en la carretera de Herrera, a menos de 500 metros de núcleo urbano en una zona de especial protección, por lo que la actividad puede ser no autorizable de cara al actual Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU), y por tanto, se podría estar realizando de manera irregular. Por eso, el ayuntamiento abre diligencias.

El Reglamento de Actividades Molestas Insalubres Nocivas y Peligrosas (RAMINP) determina que desde el año 1999 actividades de este tipo no se pueden realizar en suelo de especial protección como en el que se encuentra esta granja. A partir de esta fecha la explotación ha seguido funcionando y con estas denuncias, según explica el delegado de Gestión del Espacio Urbano, Sergio Gómez, hay que “restaurar la legalidad urbanística ante la imposibilidad de regularizar una explotación que en esta zona no es posible”.

Los vecinos se quejan de que, aunque siempre han percibido el olor, durante los últimos años se ha acentuado llegando a ser insufrible.

A partir de este momento con la incoación del expediente se inicia un proceso de regularización. Los propietarios de la finca, a los que la delegación de Urbanismo ha comunicado ya el inicio del procedimiento, tendrán un tiempo para alegar. Si estas alegaciones no fueran admitidas se podría iniciar la clausura de la granja.

Por el momento, se ha incoado expediente, se califica la situación como “falta muy grave” y se propone una sanción económica”.