La prisión de Archidona, oficialmente Centro Penitenciario Málaga II, vuelve a estar en el foco sindical. ACAIP-UGT ha pedido que se refuerce la plantilla del centro antes de que entren en funcionamiento nuevos módulos, una decisión que consideran necesaria para no sobrecargar al personal ya existente en las instalaciones.
El origen de esta reclamación se remonta al 9 de agosto, fecha en la que el sindicato pidió por escrito a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias detalles sobre los planes de ampliación del centro: cuántos módulos se prevé abrir, qué tipo de internos los ocuparían, cuándo entrarían en funcionamiento y cómo se reforzaría la plantilla ante este escenario.
Más de un mes después, ACAIP-UGT asegura no haber recibido ninguna respuesta oficial. El sindicato reconoce que ha tenido noticia de reuniones informativas mantenidas por la dirección del centro con parte de la plantilla sobre la futura apertura de nuevos módulos, aunque insiste en que se trata de información no confirmada por vía oficial.
Vigilancia, Sanidad y Régimen, las áreas más afectadas
Desde el sindicato se advierte de que la entrada en funcionamiento de nuevas unidades incrementaría de forma notable la carga de trabajo en departamentos como Vigilancia Interior, Oficinas, Régimen, Sanidad y Tratamiento. También aumentarían, según su análisis, las tareas vinculadas a estudios, valoraciones y clasificaciones de los internos.
Para reforzar su petición, la organización recurre al ejemplo de la prisión de Soria, donde el proceso de actualización de la relación de puestos de trabajo se resolvió en un plazo de seis meses, entre diciembre de 2020 y junio de 2021.
La prisión de Archidona lleva en funcionamiento desde 2018 con cuatro de los doce módulos que tiene proyectados, una cifra que podría crecer en los próximos meses si finalmente se confirma la ampliación de la que habla el sindicato.




