Antequera

El retraso de la cosecha por las lluvias provoca una oleada de robos de aceituna en la comarca de Antequera

Miércoles, 11 Marzo 2026 13:45 Redaccion 
Se refuerza la vigilancia en zonas de Antequera, Archidona y Villanueva del Trabuco
El retraso de la cosecha por las lluvias provoca una oleada de robos de aceituna en la comarca de Antequera
El sector agrícola de la comarca de Antequera afronta el final de la campaña de la aceituna con varias dificultades. A las pérdidas de cosecha por la lluvia y la incertidumbre del mercado se suma ahora un repunte de robos en el campo. Así lo ha denunciado el presidente de ASAJA Málaga, Baldomero Bellido, quien ha advertido de varios hurtos registrados en los últimos días.


Según ha explicado en SER Andalucía Centro, el retraso en la recogida por las lluvias ha provocado que haya mucha aceituna en el suelo, lo que ha facilitado la actuación de los ladrones. “Muchos piensan que esa aceituna no es de nadie, pero el agricultor todavía tiene que recogerla porque sigue teniendo valor”, ha dicho.

Refuerzo de la vigilancia

ASAJA mantiene contacto directo con los cuerpos de seguridad para intentar frenar estos delitos. Bellido destaca la coordinación con la Policía Nacional, la Guardia Civil y los guardas rurales para vigilar las zonas más sensibles. Los hurtos se están produciendo sobre todo en las áreas de recolección más tardía, especialmente en zonas de Antequera, Archidona y Villanueva del Trabuco. Según el presidente de ASAJA, los ladrones suelen recoger la aceituna del suelo de forma rápida y silenciosa, utilizando herramientas sencillas y evitando maquinaria que pueda llamar la atención.

La organización agraria recomienda a los agricultores denunciar todos los casos. Las denuncias permiten localizar las zonas más afectadas y reforzar la vigilancia. También ayudan a controlar el destino de la aceituna robada, que en muchos casos acaba en almazaras donde no debería ser aceptada sin la documentación obligatoria de procedencia.

A los robos de aceituna se suman otros incidentes recientes en explotaciones agrícolas, como sustracciones de gasoil o maquinaria. El encarecimiento del combustible, que ha pasado de menos de un euro a cerca de 1,40 euros por litro, también ha convertido este producto en un objetivo para los delincuentes.