Córdoba

El Ciudad de Lucena abraza la Tercera División

Domingo, 25 Junio 2017 00:04 Redaccion 
El ascenso del Écija Balompié envía a categoría nacional al cuadro celeste
Último partido de la temporada regular del Ciudad de Lucena. Último partido de la temporada regular del Ciudad de Lucena.
Año 2008. Cinco amigos fundan un modesto y humilde equipo, aspirando únicamente a acoger a jugadores locales carentes de cobijo que les facilitara la práctica competitiva del balompié. José Guillaume, Paco Villa, José y Fernando Burgos y Jesús Calzado matricularon al Ciudad de Lucena en Primera Provincial. Premonitoriamente, en su debut, aquel conjunto subió a Regional Preferente favorecido por configuraciones clasificatorias externas a su propio arbitrio. Nueve años más tarde, habiéndose trasvasado todo el fútbol lucentino a este club emergente, el Ciudad de Lucena irrumpe en Tercera División, categoría a la que accede por vez primera, arrastrado por el retorno del Écija Balompié a Segunda División B.

24 de junio de 2007. El Lucena Club de Fútbol consigue en Noja un hito memorable, engrandecer hacia la categoría de bronce. Exactamente una década más tarde, el Ciudad de Lucena, sucesor de una entidad que agonizó y se desintegró desamparada y maldita, proporciona felicidad, entusiasmo y euforia, sentimientos desconocidos en el fútbol lucentino desde hace varios años.

28 de mayo de 2017. La cardíaca igualada del Xerez Club Deportivo en Lora y el inexorable triunfo del Salerm Cosmetics Puente Genil frente a La Palma convierten en insustancial la victoria del Ciudad de Lucena contra el Pozoblanco y la decepción crónica se apodera nuevamente del ambiente futbolístico local.

20 de junio de 2017. El Ciudad de Lucena ratifica la continuidad del Diego Caro –técnico bendecido por dos ascensos en diferido, en Torredonjimeno y Lucena, de forma consecutiva-, quien registró, desde que reemplazó a Fran Reina, la mayor cifra de puntos de la categoría. 33 puntos en 14 jornadas, un balance que, en la temporada ordinaria, resultó escaso para cambiar de categoría. La dirección deportiva celeste renueva a Troyano, contrata a Fran Lara y Fede –dos piezas provenientes de Segunda B- y alista a Javier de la Fuente, un portero desvinculado del Atlético Espeleño con un futuro francamente prometedor. Operaciones en el mercado que infieren un horizonte de Tercera.

24 de junio de 2017. Un tanto de Marc Cosme en La Murta, cuando solo le faltaban los dos primeros minutos al cronómetro, rebajaba implacablemente la esperanza en esa hazaña del Écija Balompié, un bloque colosal y modélico, que originase una revolución de pulsaciones en el Ciudad de Lucena. La escuadra de Juan Carlos Gómez –natural de Córdoba- instituyó cátedra futbolística en Játiva, con un estilo disciplinado, ordenado, virtuoso, infranqueable, inflexible e incrustado en el cerebro y en el alma de cada efectivo azulino. La réplica de Ezequiel Lamarca, exjugador del Lucena Club de Fútbol y cordobés de cuna, reavivó infinitamente la creencia en un final que hermanaría eternamente a Écija, Lucena y Montilla, localidad, esta última, cuyo equipo de fútbol, en este relámpago triplicado, se planta en División de Honor.

Una prórroga insufrible y una tanda de penaltis de palpitaciones incontrolables encumbraron al Écija Balompié a Segunda División B, abatieron al Olímpic de Xátiva y empujaron al Ciudad de Lucena a Tercera División. Tiempo de ilusiones, optimismo, fe, gozo y reconciliación con el fútbol en una afición adormecida y apática tras episodios de frustraciones, desengaños, lamentos, desprecios y olvidos. El equipo celeste escala a la esfera nacional, desprendiendo sensaciones y presagios de altas expectativas e intimidatoria fortaleza.