Córdoba

El Ciudad de Lucena retorna a sus sueños más felices con el fichaje de Fede

Jueves, 22 Junio 2017 19:55 Redaccion 
El Ciudad de Lucena también oficializa el fichaje del portero Javi, procedente del Atlético Espeleño
Fede, en un partido con el Real Jaén. Fede, en un partido con el Real Jaén. Foto: Juande Ortiz/El Deporte de Jaén
Pasión argentina y sentimiento lucentino. El Ciudad de Lucena, demorado públicamente en la reapertura de su actividad, ha acelerado impetuosamente sus movimientos anunciando un fichaje de relumbrón que rememora tiempos indelebles del pasado futbolístico local. Federico Ruiz de Maio (Avellaneda, 1987) ha elegido regresar a un lugar que le sabe a felicidad extrema, fraternidad inigualable y emociones inexplicables para alargar, más allá de la treintena, su espíritu competitivo y su ADN ganador.

Fede, desvinculado del Real Jaén -conjunto en el que ha permanecido tres cursos- al término de la temporada 2016-2017, encarna un símbolo del pasado que se persigue resucitar y, probablemente, se erija como ese referente que conjuga sentimiento de pertenencia y compromiso auténtico e intrínseco. Polivalente en la parcela ofensiva, contabiliza 281 encuentros en Segunda División B y 43 remates certeros a la red. En España, creció en la cantera del Córdoba y anduvo por el Alcalá, el Linares, el Guadalajara y el Ontinyent, antes de recalar en el Lucena.

En dos campañas y media, ennobleció en 84 ocasiones la camiseta del Lucena Club de Fútbol. Fede compartió delantera con Quini y Hugo Díaz, tramitó asistencias de Javi Lara y galopó en busca de balones desplazados por Obregón y Curro Vacas. El 21 de abril del 2012, contribuyó a fraguar el partido de la excelencia, la sublimación del fútbol, la victoria más ornamentada, aquella que trenzó el Lucena ante el Betis B, con un tanteo final de 5-1. Antes de zarpar, primero hacia Cartagena, y luego hasta Jaén, este atacante hispano-argentino sudó hasta la extenuación y derramó lágrimas en Manises y en El Toralín. De la misma manera, con idéntico ardor, también experimentó momentos de alegría y satisfacción gigantescos en el estadio Ciudad de Lucena.

Indestructibles lazos afectivos han germinado su fichaje por el equipo de Diego Caro, la primera incorporación en el mercado de verano. Otras propuestas le aportaban más comodidad y horizontes atrayentes por ser desconocidos hasta que termina por imponerse esa deuda moral con el pueblo de Lucena que Fede se esculpió en su alma.

Renovado Troyano y expectante ante el futuro del Écija Balompié –un ascenso de los azulinos catapultaría a Tercera División al Ciudad de Lucena-, la dirección deportiva recluta a un jugador que proporciona fútbol depurado de esferas superiores y excitación de los valores íntimos que fortalecen cualquier club.

Minutos después de difundir el retorno de Fede, el Ciudad de Lucena sorprendía con su segunda fichaje, un joven portero –solo 20 años-, procedente del Atlético Espeleño. Francisco Javier de la Fuente Jordán se formó en la cantera del Córdoba Club de Fútbol y únicamente participó en cuatro choques en la liga pretérita con la escuadra de Rafa Navarro. Presumiblemente, asume, a priori, el rol de guardameta suplente. La salida de Camacho y de Julio Iricíbar –tampoco continúan Fede Acuña y Curro Vacas, excapitán que ha renunciado a convertirse en segundo entrenador- obliga al Ciudad de Lucena a incorporar a dos arqueros. Al contratarse a Javi, únicamente restaría por sumarse al plantel el teórico portero titular.