Puente Genil

Un juzgado de Lleida reabre una denuncia de bebés robados de unos padres de Puente Genil

Lunes, 20 Marzo 2017 15:28 Redaccion 
Francisco y Rafaela piensan que sus gemelos no murieron en el parto, como les dijeron los médicos
Un juzgado de Lleida reabre una denuncia de bebés robados de unos padres de Puente Genil
Un juzgado de Lleida acaba de reabrir una denuncia de un supuesto caso de bebés robados.  Los padres son Francisco Castro y Rafaela Heredia, un matrimonio de Puente Genil. Su caso lo contó SER Andalucía Centro el pasado verano. Buscan a sus gemelos, que supuestamente fallecieron en el parto por cesárea en las navidades de 1976 en Lleida.
 
Ellos piensan que se los quitaron en el hospital. Cuentan que los médicos no les dejaron ver a sus hijos cuando les comunicaron que habían fallecido y denuncian una serie de irregularidades: no consta en ningún sitio el enterramiento de los bebés; tampoco hay rastro en el cementerio de Lleida. El juez ordena ahora identificar al magistrado que dio la orden de enterramiento.
 
Cuando habían perdido casi todas las esperanzas de tirar de un hilo que les condujera a conocer la verdad sobre lo que pasó el 23 de diciembre de 1976,  llegó el verano pasado un documento clave: la licencia del enterramiento. Es un escrito que estos padres llevaban tiempo reclamando sin éxito. Francisco está casi seguro de que la firma de este documento  fue falsificada. Asegura que hay distinta caligrafía en el escrito.

Francisco lamenta que cometió un error. Tras el parto, Rafaela tuvo problemas del riñón y tuvieron que trasladarla de urgencias a Barcelona. Una enfermera se ofreció a realizar las gestiones del enterramiento y Francisco aceptó. Pensaba que sus hijos descansarían en el cementerio, pero no fue a comprobarlo in situ entonces. Se lamenta de ello.
 
Desde que en 2011 empezaron a surgir las primeras denuncias de bebés robados, Francisco y Rafaela no han parado de moverse, han contratado detective privado, han hecho indigaciones y han contactado con la enfermera que firmó el legajo de aborto, con el entonces director del hospital General Moscardó de Lleida y con el ginecólogo que asistió a Rafaela. Todos se niegan a hablar.
 
Estos padres confían en que esta nueva investigación dé sus frutos, arroje algo más de luz sobre lo que pasó realmente ese 23 de diciembre de 1976. Pase lo pase, van a pelear mientras no encuentren a sus hijos. Su caso también se ha denunciado en la querella de  Argentina contra el franquismo.