Rute

Los hijos no presenciaron el crimen machista de Rute y por urgencia se tramita la tutela a un tío materno

Miércoles, 03 Julio 2019 17:00 Redaccion 
La consejera de Igualdad y Políticas Sociales lamenta que son tantos ya "los niños huérfanos de madres asesinadas"
Concentración a las puertas del Ayuntamiento de Rute contra la violencia machista. Concentración a las puertas del Ayuntamiento de Rute contra la violencia machista.
Una ráfaga de aliento entre un abismo de incomprensión, aflicción y desconsuelo.

Los dos hijos del matrimonio que formaban Piedad Cruz y su asesino no presenciaron el crimen machista.

Lo ha desvelado la consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, Rocío Ruiz, quien ha manifestado que “los niños están tranquilos, no han sido testigos afortunadamente, y, en principio, están todos atendidos y bien, esperamos que cuando ya lleguen a Andalucía los recibamos con los brazos abiertos y podamos atenderlos”.

Ruiz reflexionaba sobre “la campaña que tuvimos hace poco de acogimiento familiar, tan importante, primero por familia extensa, en primer lugar, por familia ajena, hay tantos niños huérfanos de mujeres asesinadas ya, es una situación dramática y lamentable”.

La Comunidad de Madrid, desde la detención, en la capital de España del autor confeso de los hechos, se hacía cargo de los menores, una niña de 6 años y un niño de 10, proporcionándole cuidado psicológico.

Un tío materno y su esposa, residentes en Granada, han solicitado formalmente asumir la tutela de los dos menores, ya huérfanos de madre, por el asesinato machista perpetrado en Rute por su padre.

La Junta de Andalucía, y así lo ha anunciado esta mañana en Sevilla la consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, tramitará por vía de urgencia la petición de protección sobre ambos hermanos. Así, Rocío Ruiz puntualizaba que “tienen un tío materno en Granada y va a ir con su mujer a recogerlos a Madrid, para traerlos a nuestra comunidad, donde van a ser atendidos, la tendremos la tutela, si pasan las entrevistas y todos los trámites adecuados, una tramitación urgente de tutela por parte de los tíos, puesto que los abuelos son muy mayores”. Ruiz ha corroborado que “el único dato que tenemos efectivamente es que la madre había pedido la dependencia, no teníamos ningún dato en los Servicios Sociales, ninguna denuncia, ni problema”.

Centeneras de personas salieron en la tarde de este martes a la calle en Rute, congregándose a las puertas del Ayuntamiento, en una concentración de repulsa, condena, indignación y rabia por el crimen número 1.002, registrado en la escalofriante e insoportable estadística que, desde 2003, detalla las víctimas de la violencia de género.

El asesino confeso de Piedad, miembro de una empresa de pintura, decidió entregarse, a primera hora de la mañana de ayer, a la Policía Nacional, en Madrid, en el Barrio de Embajadores. Hasta la capital de España se desplazó en coche, con sus dos hijos, después de arrebatarle sus proyectos, el futuro, sus ilusiones y sueños a su mujer. El matrimonio, natural de Iznájar, hace algún tiempo, cambio su residencia a Rute, donde habita la madre de la víctima, quien precisó de asistencia hospitalaria en Cabra al recibir la horrible comunicación. La pareja, que había experimentado altibajos en la relación, disfrutaba de una cómoda situación económica.

La investigación, que asumirá el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Lucena, habrá de dilucidar y esclarecer cuándo se perpetró exactamente el crimen y qué pretendía el autor de los hechos, al viajar durante 450 kilómetros con los menores.

Piedad Cruz tenía 42 años; era licenciada en Psicología, profesión que ejerció eventualmente en el Ayuntamiento de Iznájar; y cotidianamente se dedicada a las tareas del hogar. Tenía dos hijos, una niña de 6 y otro de diez; y habitaba en una casa de la calle Joaquín Blume de Rute.

Todo ello en pasado porque su marido se erigió en dueño de la vida de su esposa y la mató a martillazos, o con otra arma blanca, en el interior de la vivienda que compartían. La autopsia a la que se someterá al cadáver resolverá algunas de las incógnitas.
 
Es la segunda mujer asesinada en el sur de Córdoba en solo 30 días. Hace justo un mes, en Iznájar, otro hombre mató con su escopeta a su cónyuge, llamada también Piedad.

El teléfono anónimo de atención a las víctimas es el 061y no deja rastro alguno, si bien es recomendable borrarlo del registro de llamadas. Los menores pueden contactar con la Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo), en el teléfono 900 20 20 10 y cualquier ciudadano que sea conocedor o testigo de malos tratos ha de marcar el 112.