Lucena

Dos recién casados lucentinos regresan a Europa desde Tailandia y continúan gestionando el vuelo a España

Jueves, 19 Marzo 2020 13:11 Redaccion 
Pedro y Estíbaliz, en las próximas horas, aterrizarán en Bruselas
Pedro Chacón. Pedro Chacón.


A más de 10.000 kilómetros de distancia de España perciben los efectos del estado de alarma Pedro y Estíbaliz. Dos lucentinos que contrajeron matrimonio el pasado 7 de marzo y que, dos días más tarde, emprendieron viaje de novios a Tailandia.

Las últimas informaciones transmitidas por la agencia que les gestiona la luna de miel confirman, esta misma tarde, a las dos y media, hora española, un vuelo desde la ciudad tailandesa de Phuket hasta Bruselas, con escala en Abu Dabi.

La incertidumbre de mayor magnitud ataña al desplazamiento final desde la capital belga hasta Madrid. Las conexiones aéreas entre Bruselas y el aeropuerto Barajas-Adolfo Suárez permanecen inoperativas y dos itinerarios ofertados a esta pareja, ya en el interior de Europa, finalmente han devenido en cancelaciones.

Pedro Chacón, sereno y confiado, relata su estancia Tailandia y detalla las alternativas planteadas. Detalla que “hemos estado en Tailandia doce días, hoy volvemos, nos cancelaron uno de los vuelos de vuelta y nos han reubicado ahora en otros vuelos”.

Finalmente, por ahora, “el último lo acaban de cancelar –apuntaba en la mañana del jueves-, la agencia nos está mirando otra opción de vuelta, de momento, hasta Bruselas llegamos, ya en Bruselas a ver qué nos van diciendo sobre la marcha”.

Ambos, Estíbaliz y Pedro han decidido, aun sin albergar seguridad absoluta de una inminente llegada a Madrid y, posteriormente a Lucena, iniciar el regreso hasta continente europeo.

Actualmente, los contagiados por coronavirus en Tailanda suponen unos 130 casos. Durante su periplo en el país asiático, este nuevo matrimonio ha sido sometido a controles de temperatura en todos los hoteles y han contemplado cámaras térmicas en los centros comerciales.

Transmite, Pedro, sosiego, y agradece el trato dispensado por la población local. Insiste en subrayar que “nosotros estamos aquí bien, la gente es muy servicial y muy simpática y nosotros estamos tranquilos; ya mismo estamos allí en Lucena confinados como el resto de paisanos”.

Pedro, de 30 años, y Estíbaliz, de 28, ponderan, elogiándolo, el trato profesional de la agencia de viajes. Menos satisfechos se manifiestan acerca de la efectividad hallada en la Embajada de España porque, indican, únicamente le trasladaron, cortésmente, que se dirigieran, para solucionar los inconvenientes, a las compañías de vuelto y a las agencias de viaje.