Lucena

El escultor lucentino Javier López realizará un alto relieve para una mesa de altar del Vaticano

Martes, 26 Noviembre 2019 10:00 Redaccion 
López del Espino elaborará un modelado en barro que posteriormente se fundirá en bronce
Javier López, en su taller de Lucena. Javier López, en su taller de Lucena.
Las manos del escultor e imaginero lucentino Francisco Javier López del Espino modelarán un alto relieve que sobresaldrá del frontal delantero de una mesa de altar que se ubicará en el Vaticano.

La obra del artista local representará, a través de un modelado de barro, un conjunto de ángeles que harán descender, desde el Cielo, un cáliz.

Javier López se trasladará, en breve, a Madrid, sede de la empresa especializada en arte sacro que se encarga, en su integridad, del proyecto diseñado desde el Archivo Pontificio.

Esta compañía, con la que el autor lucentino ha trabajado en otros países como Estados Unidos o Colombia, ha confiado en la maestría de López del Espino para este encargo. Finalmente, unos fundidores efectúan en bronce el acabado definitivo.

Previamente a este cometido, Javier López perteneció “a una comisión de España que valoró una serie de pinturas que iba a regalar el estado español al Vaticano y elegimos al pintor y demás, pero era algo totalmente indirecto”,  señala sobre su primera relación con la Santa Sede.

En cambio, “ahora, por supuesto, sí va a estar mi mano, mi mente, a través de mis manos y mis sentimientos, volcados en la obra para que esté allí; es verdad, que cuando te dan la noticia es muy bonito, obviamente, dejar parte de tu vida y de tu obra en el Vaticano, es para sentirse orgulloso pero también con el sentido de la responsabilidad de querer estar a la altura y de que, bueno, esperamos que no sea el último y ojalá pueda haber más trabajos por allí”.

Más atrás en el tiempo, Javier López se desplazó a Roma, a comienzos del año 2014, junto con una expedición de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. El papa Francisco bendijo la imagen de San Juan Pablo II, materializada por el escultor lucentino, y a la que se venera en el templo de San Pedro Mártir.