Lucena

La restauración del muro del Carmen de Lucena mantendrá "la estética" y empleará la piedra original

Martes, 22 Enero 2019 17:50 Redaccion 
La reposición del tramo desplomado y la consolidación se acometen simultánemente y el importe se aproxima a los 160.000 euros
Estado actual del muro. Estado actual del muro.
Dos fases simultáneas, que comprenden la restauración y la consolidación, rehabilitarán el antiguo muro del Convento del Carmen de Lucena.

El temporal de viento y lluviaque azotó la localidad en marzo del pasado año provocaba el derrumbamiento de unos 25 metros de este elemento patrimonial, del siglo XVII.

El desplome afectó a la zona paralela a la calle Párroco Joaquín Jiménez Muriel y, en primer término, protegiendo la seguridad y la estabilidad,  se apuntaló la estructura que permaneció indemne.

En una doble licitación, el Ayuntamiento ha publicado un concurso público correspondiente a la restitución y otro, relativo a la consolidación.

La ejecución completa asciende a casi 160.000 eurospuesto que la reparación se cuantifica en 50.000 euros y el afianzamiento conlleva un gasto de 103.000 euros.

El concejal de Obras, José Cantizani, ha detallado, por un lado, la actuación que pretende fortalecer esta construcción, “mediante soportes metálicos y cimentación de hormigón”. Pormenorizaba Cantizani que “la cimentación de hormigón” se consigue “con zapatas de metro y medio, en algunos lugares habrá que llegar hasta dos metros y noventa centímetros, según los estudios practicados”. Y, en lo referido a los soportes metálicos, “se ponen a ambos lados del muro y se sujetan con unos tornillos, después se enfoscan, a tres puestas, tres lados vistos, y se le dará un estampado, el que decida dirección facultativa, para evitar que se rompa la estética del muro”.

Entre el sector norte y el oeste, este vestigio histórico, realizado en mampostería de mortero con cal y arena, ocupa 120 metros. Estudios y análisis geológicos, arquitectónicos y económicos y otros que han examinado la cimentación, obras anteriores y las uniones entabladas han demorado una regeneración que, asimismo, incluye la recuperación del tramo derruido.

Finalizaba Cantizani diseccionando una restauración en la que “se utiliza el mismo material que ya se desprendió, la misma roca, vamos a utilizar, y el mismo material que tenía originariamente para su sujeción, la misma piedra que se cayó y dirigido por restaurador”.

Desde la Delegación de Patrimonio Histórico, se estima que los trabajos finalizarán en verano, al contemplarse un período para su consumación de tres meses.