Lucena

Una exposición temporal en Santa Ana precederá al museo sefardí de Lucena

Miércoles, 11 Abril 2018 17:35 Redaccion 
La Ciudad Autónoma de Melilla entrega y presta 55 piezas judías al Ayuntamiento de Lucena
Encuentro en Melilla entre autoridades locales y la expedición lucentina. Encuentro en Melilla entre autoridades locales y la expedición lucentina.
El edificio de los alfolíes ducales de El Coso, la Bodega de los Víbora o el palacete barroco de la calle Condesa Carmen Pizarro son algunos de los emplazamientos que analiza la mesa técnica del mundo judío de Lucena –que se volverá a reunir la semana próxima- para ubicar el futuro museo sefardí, espacio que se culminará en el transcurso del mandato corporativo que empieza en 2019.

Como preludio de esta exposición permanente, el Ayuntamiento inaugurará en diciembre, coincidiendo con el séptimo aniversario de los reenterramientos en la Necrópolis, una muestra temporal en la Sala de la Chimenea del Palacio de los Condes de Santa Ana, en la que se exhibirán 55 piezas, de alto valor sentimental, histórico o económico, donadas y cedidas por el rabino principal de la comunidad judía melillense, Yamin Bittan Benzaquen, y la asociación cultural Men-Guímel y su presidente Mordejay Guahnich Bitán. Todos estos objetos y una parte de la selección que evocará la concesión del título de Ciudad a Lucena se integrarán en el museo definitivo.

Manuel Lara, concejal de Cultura y Patrimonio, ha defendido que “el museo judío de Lucena se merece un edificio para él, se puede compartir con otros colectivos, pero el edificio debe ser mayoritariamente para él, que no sea el elemento complementario, sino el sustancial.

Lara Cantizani ha afirmado, después del viaje a Melilla que ha realizado una expedición lucentina a comienzos de esta semana, que se gesta un acuerdo bilateral con un municipio conectado con el norte de Marruecos y que engloba a una “viva” comunidad judía de 1.000 miembros.

Entre el material aportado por el rabino Yamin Bittan, sobresalen un fragmento de la Torá, dos mantas litúrgicas de principios del siglo XX, un shofar (instrumento musical) y diversos libros litúrgicos. Por su parte, del amplio listado de piezas entregadas por el colectivo melillense destacan un talit o manto de rezo, unas copas de Kidush, un hagadá de Peshaj, un sidur de plata y diversos libros del siglo XIX y primer mitad del XX, además de varios elementos rituales.