Lucena

Morales sostiene que no se ha violado la Ley de Contratos y le atribuye "mala fe" al PP

Viernes, 12 Enero 2018 19:06 Redaccion 
La concejala de Fiestas del Ayuntamiento de Lucena reduce cualquier anomalía a "un error administrativo"
Manuel Lara y María del Mar Morales. Manuel Lara y María del Mar Morales.
Un “error administrativo”. A un desliz burocrático, sin atribuírselo a nadie concisamente, limita el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Lucena las “irregularidades e ilegalidades” denunciadas por el Partido Popular en las contrataciones de las actuaciones musicales de la pasada Feria del Valle, gestionadas por la empresa Mundo Music 2002. En todo caso, se ratifican en su convencimiento de “no haber violado la ley”.

La concejala de Fiestas, María del Mar Morales, en la comparecencia pública celebrada tras conocerse el contenido del informe del vicesecretario municipal, ha subrayado que este documento jurídico “viene a ratificar lo que dijimos en la nota de prensa, que en la contratación no procede hablar de fraccionamiento de contrato porque las razones artísticas son una razón de singularidad que pueden motivar una contratación directa”. La edil socialista añadió que, en base al texto del funcionario municipal, “tampoco hay fraccionamiento de pago”.

Con la cabeza “bien alta y tranquila”, así lo expresaba al comenzar su alocución, un mes después de que el PP formulara una denuncia para la que incluso emplearon términos como “corruptelas”, María del Mar Morales ha recalcado que el texto técnico no habla de fraccionamiento y que la omisión de la justificación de la excepcionalidad, obligación indispensable, es una equivocación que incluso podría subsanarse ahora y que se cumplimenta aludiendo a la calidad de un grupo musical o al nivel de su puesta en escena. No obstante, Morales enfatizó que “nadie le advirtió” de haber incurrido en alguna incorrección.

En una intervención en la que ha apelado reiteradamente al componente humano, y al perjuicio que le ha infligido el PP, formación a la que le afeado su conducta al actuar “de mala fe” ha aseverado que, en ningún momento se ha violado la Ley de Contrataciones del Sector Público, sosteniendo que el PP únicamente persigue “ensuciar y ensombrecer” una Feria del Valle recuperada, progresivamente, por la ardua labor del equipo de gobierno.
El Partido Socialista de Lucena entiende que el documento jurídico realizado por el vicesecretario del Ayuntamiento sobre los conciertos pactados para la Feria del Valle 2017, pese a que exponía que se quebrantó el procedimiento de adjudicación, le concede la razón.

A Morales la han arropado la concejala de Hacienda, Araceli Bergillos; el concejal de Obras y Urbanismo, José Cantizani; y Manuel Lara, en su función de portavoz del grupo municipal socialista. Este último, ha dicho que “no era ni necesario pedir tres presupuestos y nadie ha puesto ni un reparo técnico”. Del mismo modo, se ha dirigido al PP, señalando que “esta no es manera de hacer oposición, buscando un titular y no la verdad”, concluyendo que su compañera “antes de política es persona”, preguntando, retóricamente, si “ha valido la pena hacer el daño que se ha hecho a ella, a su familia, amigos y compañeros”. Para Lara Cantizani, las palabras del PP rezuman “torpeza y rozan la irresponsabilidad política”.

En una escueta y lacónica respuesta durante una rueda de prensa anterior, el Partido Popular, sin entrar en más valoraciones, a través de su portavoz, Paco Huertas, solo ha optado por afirmar que el informe es contundente al respaldar la tesis de su partido, sobre todo, “en el extremo más importante”, cuando se apunta que “se han quebrantado la normas procedimentales en perjuicio de las empresas del mismo sector que podían haber licitado o concurrido”.

Huertas ha pospuesto un análisis más profundo y detallado a días próximos, después de que se produzca una reunión de su grupo municipal.  

Recordemos que el PP culpó al equipo de gobierno de haber esquivado un concurso público tratando como contrato menor, figura únicamente válida para las cuantías menores de 18.000 euros, una adjudicación que en su totalidad alcanzaba los 47.069 euros, agregando que las tres invitaciones giradas se enviaron a componentes de un mismo círculo familiar.