La Plaza Nueva de Lucena acogió en la tarde del miércoles una concentración de apoyo a Ceuta que transcurrió sin incidentes y reunió, según cifras de la Policía Nacional, a unas 800 personas. La convocatoria, impulsada por la Federación Española de Municipios y Provincias, respondió a la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos registrada a finales de julio en la frontera de la ciudad autónoma española.
Al acto acudieron en bloque los grupos municipales de PP, Vox y Ciudadanos en el Ayuntamiento lucentino. Los partidos de izquierda, PSOE e Izquierda Unida, no respaldaron la iniciativa como formaciones, aunque sí estuvo presente la concejala socialista Isabel Carrasquilla. También se situó en un lugar visible el decano del Colegio de Abogados de Lucena, Manuel Egea. Entre los asistentes se encontraban varias personas naturales de Ceuta, algunas residentes en Lucena y otras de paso por la ciudad, que se acercaron a los representantes municipales al finalizar el acto para agradecerles su apoyo.
Gritos contra Sánchez y pancartas de Vox pese al acuerdo previo
El alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, leyó el manifiesto elaborado por la Federación Española de Municipios y Provincias. Durante su intervención se sucedieron aplausos de respaldo a Ceuta, gritos de "Viva España" e insultos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Vox situó en primera línea dos grandes pancartas con las siglas del partido y mensajes que denunciaban "la invasión", pese al acuerdo previo entre las formaciones convocantes de no exhibir siglas políticas individuales. El lema más repetido durante la protesta fue "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende". La concentración se disolvió minutos después de concluir la lectura del manifiesto. Actos similares, con participación de centenares de vecinos, se celebraron ese mismo día en otros municipios del territorio nacional, donde en algunos casos tomaron la palabra ciudadanos de origen ceutí para relatar su experiencia en primera persona.
